sábado, 23 de agosto de 2008

Esta, entre viejas cartas...

No puedo escribir con tanta soledad.

Rompe en llanto junto a mis gemidos dolorosos
con mis gritos envejece el silencio.
Luego calla.
Le hablo
pero no me responde.
Y calla
suicidándose los grillos
reprimiéndose los amantes.
Duerme la luna
calla la música
el silencio se torna
asesino.
Duerme el sol.
Calla la noche, muere la oscuridad
mis ojos se sorprenden
la luz lastima.
Y luego calla
la soledad
también
se vuelve muerte blanca.

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